La CIA en Paraguay, o
cómo deshacerse de un Presidente
El actual presidente de Paraguay,
Fernando Lugo, solía ser conocido como el "obispo de los pobres".
Hizo una carrera bastante rápida dentro de la jerarquía de la Iglesia Católica
Romana, se convirtió en obispo, y más tarde fue electo por abrumadora mayoría
como presidente del país. Asumiendo el 15 de agosto de 2008, tenía previsto
realizar profundos cambios a Paraguay partiendo por abandonar el curso
marcadamente ruinoso de sus predecesores neoliberales y una alianza con los
líderes populistas que tratan de construir el socialismo del siglo XXI. Desde el principio, sin embargo, los planes
de Lugo se encontraron con serios obstáculos. Por ejemplo, su reforma agraria
quedó en espera durante años puesto que la fracción pro presidencial en el
Parlamento fue incapaz de romper la resistencia presentada por la mayoría de la
legislatura, que protegía los intereses de los terratenientes. Por
otra parte, la agenda política en el Paraguay se vio ensombrecida por el hecho
de que el país se enfrenta permanentemente con la amenaza de un golpe militar.
